viernes, 8 de noviembre de 2013

CURRICULUM

DATOS PERSONALES

Identificación: 0705900546
Apellidos y Nombre: Cujilema Rea Sonia Estefania
Dirección: 10 de Agosto,Florida Norte
Lugar de Nacimiento: Machala
Fecha de Nacimiento: 13 de Julio de 1990
Email: stef_nia1990@hotmail.com
Edad 23 años

DATOS CIVILES:

Identificación Militar:
Etnia: Mestizo
Estado Civil: Soltera
Teléfono: 2963-250
Tipo de Sangre: O+
Facebook o Twitter: stefpunk_21@hotmail.com

DATOS ACADÉMICOS:

Instrucción Primaria: Unidad Educativa "La Inmaculada"
Instrucción Secundaria: Unidad Educativa " House School"
Instrucción Superior: Universidad Técnica de Machala
Títulos:
Logros Académicos y Méritos: Segunda Escolta y Primer Lugar del Concurso de Ortografía Intercolegial

DATOS LABORALES:

Empresa: Hospital Luis Vernaza
Referencias Personales: Dr. Jorge Larrea  

viernes, 13 de septiembre de 2013

SINDROME DE CUSHING







Un síndrome es un conjunto de síntomas y signos. En el síndrome de Cushing éstos son originados por un exceso de cortisol crónico. El cortisol es una hormona de tipo glucocorticoide que se produce de manera natural en la cápsula suprarrenal, un órgano endocrino –es decir, que produce hormonas– situado por encima de ambos riñones. Conocido también como la “hormona de estrés”, el cortisol desempeña acciones muy importantes, como son el mantenimiento de los niveles de la glucosa en la sangre y el funcionamiento de los sistemas nervioso y cardiovascular. Además, el cortisol protege de mecanismos autolesivos como, por ejemplo, las respuestas inflamatorias e inmunitarias excesivas que pueden ser perjudiciales para el organismo.

El exceso de cortisol se denomina hipercortisolismo o hipercorticismo y puede ser endógeno, cuando la causa está en el propio organismo, o exógeno, debido a la administración de dosis de glucocorticoides naturales o sintéticos por encima de las fisiológicas.

Las dosis altas de corticoides son parte del tratamiento de leucemias, linfomas, trasplantes, etcétera, debido a sus propiedades antiinflamatorias y a su capacidad para frenar algunas respuestas inmunológicas. Hoy por hoy, los corticoides son imprescindibles para el tratamiento de muchas de estas enfermedades y por ello su administración es la causa más frecuente del síndrome de Cushing (exógeno).
En el adulto, la causa endógena más frecuente es la llamada enfermedad de Cushing, que es debida a la secreción excesiva y de manera crónica de una hormona que estimula la producción de glucocorticoides por la suprarrenal; esta hormona es la adrenocorticotropa o ACTH, que se libera a la sangre desde la hipófisis, un órgano que produce diversas hormonas que, a su vez, actúan en varios órganos productores de hormonas (órganos endocrinos). 

La ACTH induce la producción de glucocorticoides y también de andrógenos por la suprarrenal.
Esta enfermedad es aproximadamente ocho veces más frecuente en las mujeres que en los hombres, y suele darse más entre los 20 y 40 años de edad. En más del 90% de los casos de enfermedad de Cushing se detecta un tumor benigno en la hipófisis –por lo general un adenoma– productor de ACTH.
El síndrome de Cushing endógeno es una entidad muy poco frecuente: tiene una incidencia de dos a cuatro casos por millón de habitantes y año; y la causa más frecuente, la enfermedad de Cushing, tiene una incidencia de 1,2 a 2,4 casos por millón de habitantes y año.

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/0/05/Gl%C3%A2ndula_supra-renal.png/220px-Gl%C3%A2ndula_supra-renal.png 

SINTOMAS

La enfermedad de Cushing se manifiesta por aumento de peso especialmente en la cara y el tronco. Debido a la acumulación de grasa, que forma una protuberancia en la nuca, se habla de “cuello de búfalo”. La cara es redonda, roja, hinchada (“cara de luna llena”). Las extremidades, en cambio, se adelgazan, porque los músculos de los hombros y de las caderas se atrofian y provocan disminución de la fuerza muscular. La piel se vuelve frágil y fina, y aparecen más fácilmente morados (equimosis) o pequeñas lesiones de color rojo intenso o azuladas (petequias). Si se produce una herida o un traumatismo, la cicatrización es prolongada y defectuosa. En ocasiones, se observan micosis de la piel o de las uñas. Aparecen estrías verticales, de color púrpura, en la cintura, en los hombros y en los muslos. Son características de la enfermedad. El paciente se queja a menudo de fatiga y puede presentar trastornos psíquicos (depresión, delirio). Es frecuente la hipertensión arterial. La concentración de glucosa en la sangre está muchas veces aumentada. Por otra parte, se puede observar en la mujer desaparición de la menstruación, aumento de la pilosidad, en ocasiones acné y, en el hombre, impotencia.








 


DIAGNÓSTICO 

El diagnóstico de la enfermedad de Cushing se basa en el análisis cuantitativo de las hormonas (corticotropina y cortisol), en una muestra de sangre o de orina. Una parte de la valoración es estática, es decir, que mide la producción espontánea de estas hormonas por las glándulas suprarrenales. La otra parte es dinámica: evalúa la respuesta de las suprarrenales después de la administración de sustancias medicamentosas u hormonales que inhiben o estimulan su actividad. Los exámenes radiológicos (tomografía [TAC]) y, sobre todo, la resonancia magnética (RM) de la hipófisis permiten observar la presencia de un adenoma; No obstante, en el 40% de los casos no es posible su visualización.

TRATAMIENTO

Cuando, gracias a la RM, se observa un adenoma de la hipófisis, el tratamiento es neuroquirúrgico y consiste en la ablación del adenoma. El cirujano practica una incisión en la mucosa situada debajo del labio superior, justo por encima del surco gingival, y la prolonga en sentido prácticamente horizontal hasta la hipófisis. Esta técnica quirúrgica es interesante, porque permite una cicatrización rápida y una hospitalización bastante corta (alrededor de una semana).
Si en las imágenes obtenidas no se observa el adenoma, se pueden considerar varias soluciones. El neurocirujano puede “explorar” la hipófisis con la esperanza de encontrar un adenoma no visible en la RM; también se puede administrar tratamiento médico con inhibidores sintéticos del cortisol, para impedir el funcionamiento de las glándulas suprarrenales. Finalmente, como último recurso, si la hiperactividad de las glándulas suprarrenales no se ha podido controlar, se plantea la ablación de las dos glándulas. En todos los casos, es necesario administrar un tratamiento sustitutivo con hidrocortisona y 9α-fludrocortisona, para suplir la producción hormonal corticosuprarrenal.

RIESGOS A LARGO PLAZO
La enfermedad de Cushing es una afección grave que requiere un tratamiento rápido y correcto. Si la enfermedad no se trata adecuadamente o si el tratamiento se instaura demasiado tarde, pueden aparecer diversas complicaciones: fragilidad ósea (osteoporosis) que puede causar fracturas, hipertensión arterial, episodios de trombosis arterial y venosa, disminución de las defensas inmunitarias del organismo, con aumento del riesgo de infecciones, diabetes.

SÍNDROME DE CUSHING

El síndrome de Cushing corresponde al conjunto de trastornos asociados a una secreción excesiva de corticosteroides por la corteza de las glándulas suprarrenales.
Esta hipersecreción puede tener diversas causas, de las cuales la más frecuente es la enfermedad de Cushing, provocada por una producción excesiva de la hormona hipofisaria (ACTH) que estimula a las suprarrenales. Las otras causas del síndrome de Cushing son menos frecuentes. Se puede tratar de un tumor benigno o maligno de una de la glándulas suprarrenales o, más raramente, de la secreción de corticotropina (ACTH) por un tumor benigno o maligno, situado en los bronquios, el timo o el páncreas. El tratamiento del síndrome de Cushing difiere según la causa. Por otra parte, la toma prolongada de corticosteroides (en situaciones de inflamación, como la artritis reumatoide) provoca los mismos signos clínicos.

Signos de la enfermedad de Cushing. Las estrías de color púrpura, localizadas en el abdomen y en el tórax, son características de la enfermedad.